La trombonista María Balvina y su complicidad femenina

María Balvina es propulsora del evento ‘Complicidad Femenina’ que se realizó el 8 de marzo a través de Facebook Live en el que invitó a diferentes artistas mujeres del país, con el fin de buscar esa complicidad femenina no solo para hablar de diferentes temas sino también para crear música con ellas.

María Balvina es propulsora del evento ‘Complicidad Femenina’ que se realizó el 8 de marzo a través de Facebook Live en el que invitó a diferentes artistas mujeres del país, con el fin de buscar esa complicidad femenina no solo para hablar de diferentes temas sino también para crear música con ellas.

En el evento participaron Dora Elena, Paty Padilla, Laura Padilla, Cata Castaño, Angy yamel gonzalez, Ana Lucia Muñoz, Yury Riaño y Lindy Sánchez Cortés.

Maria Balvina Gonzalez Villagomez Colombiana, nació en la ciudad de Pasto. En donde realizó sus estudios universitarios y musicales por medio de su Maestro Juan Carlos González su padre quien es el director de la Academia Musical Sincopa. Ha participado en agrupaciones como Orquesta  femenina Canela, Dcache y actualmente hace parte del Grupo Complot, su banda personal desde hace 10 años, con la cual no solo ha trabajado como trombonista sino también como manager de la banda.
En el 2016, nace Maria Balvina Trombonista, como un proyecto en donde se realiza un primer vídeo en Homenaje a grandes salseros, con el ánimo de mostrar su trabajo musical y hacer una campaña de difusión de su trabajo personal como intérprete.

Fuentes: RCN Radio

La trombonista colombiana que integra orquesta de Gilberto Santa Rosa

Escuche como suena el talento de María Balvina, una mujer pastusa que triunfa en la música.

05 de agosto 2016 , 11:18 a.m.

Lo primero que tocó, a los nueve años, fue un bongó. Pero su destino, sin proponérselo, iba a ser el trombón. Hoy, María Balvina González, mejor conocida como María Balvina, es la trombonista del conocido salsero Gilberto Santa Rosa.

Nació entre músicos, creció entre orquestas y espera llegar a sus últimos días al ritmo de la salsa. Radicada en Bogotá desde el 2009, María sostiene que la ciudad es un lugar de muchos sones: “Me suena a salsa, me suena a merengue, aquí se toca muy buen merengue. Me ha acogido muy bien y la verdad es que suena tan chévere, porque es muy variada”.

Después del primer bongó que tocó con su papá (licenciado en música, director de orquesta e intérprete) el saxofón le hacía guiños. En su niñez, María soñaba con envolverse con este instrumento y sacar de él melódicos acordes. Sin embargo, un golpe de realidad, o de fortuna (si se le mira por el lado amable), condujo a la adolescente a abrazar el trombón.

No hay de otra, no nos alcanza para comprar un saxofón. Toma el trombón”, le dijo su papá, Juan Carlos González, poco antes de que ella se graduara del colegio. En la orquesta Magno y mi Sonora, que él dirigía y que integraba la muchacha junto a su madre, dos hermanos y otros músicos, precisaban un trombonista.

De aquella época recuerda ‘La Guaneña’, canción con la que debutó en los escenarios. “El trombón me eligió a mí, luego me fue enamorando y ahora soy una persona muy agradecida”, confiesa María Balvina, cuyo segundo nombre es herencia de la abuela.16665044AUDIO-16665044-0.mp3


En el apartamento que comparte con uno de sus hermanos, en el norte de la capital, armó su pequeño estudio de ensayo. Aunque las paredes insonorizadas y la doble puerta alejan la mayor parte del sonido que produce, no faltan los vecinos que se quejan cuando ensaya por minutos, horas y hasta días seguidos.

Sostiene que el diagrama para llegar a integrar una agrupación tan prestigiosa como DKCH, que toca en Colombia y parte de Latinoamérica con Santa Rosa, es estudiar, ensayar y dejarse guiar por los maestros.

Evolución

En la época universitaria (estudió informática en la Universidad de Nariño), conformó con sus hermanos otro grupo: Complot. Con influencias de reggae, ska y algo de protesta, confiesa que fue una época de experimentación y puro goce musical. De allí extrajo más acordes para enriquecer una carrera que apenas comenzaba. Luego de finalizar los estudios se mudó a Bogotá con la hermandad y los padres se quedaron en la tierra natal.

Durante esa etapa bebió influencias de grupos como Los Fabulosos Cádilacs y Cultura Profética. ‘Malbicho’ es su canción predilecta de aquellos tiempos.16665045AUDIO-16665045-0.mp3

El intercambio con gente de todo el país que llegaba a la capital le permitió conocer a José Aguirre (director actual del Grupo Niche). “En el 2012, José montó una orquesta femenina para su esposa, en Cali: se llamó Canela. Me invitaron y ahí empecé a trabajar muy fuerte en la música salsa”, cuenta la pastusa, quien advierte que la cercanía con Cali y la costa del Pacífico siempre la tuvo presente.

Se sienta en el estudio. Aclara la garganta, con la mano izquierda agarra el trombón y con la derecha acciona la vara. Antes de emitir su nota, el observador repara en la pulsera dorada (igual que el instrumento), sus pulseras con piedra ojo de turco, el bléiser oscuro, el jean y las botas negras. Comienza una breve interpretación y al termino asegura: “No se requiere de una fisionomía específica para ser buena trombonista. Se trata de llevar una rutina y de meterse en el cuento, porque conozco altos, bajos, gordos y flacos que lo tocan muy bien”.

De regreso a su carrera, destaca que casi un año acompañó a Canela, con la cual viajó a México y realizó una gira por Estados Unidos. Aunque el tiempo fue corto, se convirtió en su primer fogueo internacional. Además hizo buenas amistades que a la postre la llevaron a integrar DKCH, la misma que viaja por Sudamérica y Colombia con el caballero de la salsa (Gilberto Santa Rosa).

Cuando le preguntas si hay machismo en el mundo que se mueve, responde contundente: “Sí, mucho. A veces me ha costado lágrimas, porque muchos hombres dicen cosas feas. Por fortuna –ahora su mente regresa al altiplano nariñense– mi padre nunca ha sido machista y siempre estuvo ahí. Y yo siempre he sido perseverante”.

Además, aunque es cierto que su mundo es dominado por hombres, artistas como Maité Hontelé (trompetista que viaja con su orquesta por el mundo) le demuestran que llegar lejos es posible. En su caso, vale mencionar un dato del que pocos se pueden ufanar: se ha presentado en Salsa al Parque (con DKCH y Los Van Van de Cuba) y Rock al Parque (con Alto Grado, en la sección de reggae).

Ahora que vive de la salsa (también alterna con una big band de música colombiana y otra de géneros variados en un bar del norte bogotano), confiesa que su mayor ídolo es Willie Colón, trombonista que se inició en la Fania y que después triunfó en solitario. A propósito, en sus redes sociales (@mariabalvina1) montó un video de homenaje a este sonero, con la canción ‘Calle Luna, Calle Sol’. En pocos días superó las 35.000 visualizaciones y tuvo que abrir una fan page en Facebook. Ahí arrancó su nuevo proyecto: María Balvina Orquesta, en el que trabaja cada día y al que espera que le sigan “llegando ángeles, como tantos que han llegado a mi vida”.16665042AUDIO-16665042-0.mp3

 

FELIPE MOTOA FRANCO
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter @felipemotoa

La colombiana que hace parte del grupo musical de Gilberto Santa Rosa

María Balvina González conocida como María Balvina, es la trombonista del conocido salsero Gilberto Santa Rosa, por eso en entrevista con el diario El Tiempo contó cómo es su relación tocando su instrumento para el artista:

Me suena a salsa, me suena a merengue, aquí se toca muy buen merengue. Me ha acogido muy bien y la verdad es que suena tan chévere, porque es muy variada”.

Para llegar a la agrupación DKCH que toca en Colombia y latinoamérica con el salsero, expresó: «se debe estudiar, ensayar y dejarse guiar«. También ha estado en Rock al Parque y Salsa al Parque con diferentes agrupaciones.
 

Fuentes: Tropicana FM

La historia de amor de María Balvina

Samny Sarabia

26/05/2016 – 06:55

Cuando se hace referencia a las historias de amor, normalmente imaginamos un amor prohibido o una narración intensa donde una pareja de enamorados lucha contra las adversidades por estar juntos para siempre y vivir su amor. En definitiva, un novelón. La historia que hoy quiero contar tiene característica especial: una espectacular musicalización. Esta es la historia de amor protagonizada por María Balvina y su galán, el trombón.

María Balvina González Villagómez es una pastusa como pocas he conocido, bueno, realmente los pastusos que conozco pueden contarse con los dedos de una mano pero ella me parece excepcional. Su coraje y su decisión de conseguir lo que se propone, inspiran y difiere completamente de la imagen de pasivos e ingenuos que la televisión y los corrientes chistes regionalistas nos han vendido de nuestros hermanos nariñenses.

Contrariamente, en esta historia la familia de María nunca se opuso a que estuviera en todo momento y lugar con su amado trombón, que aprendiera a conocerlo y a compartir con él los mejores momentos que la vida y la música le han regalado. Difícilmente podrían hacerlo cuando cada uno de ellos lleva la música en la sangre, la vive y la siente como lo ha hecho nuestra protagonista.

Juan Carlos González, padre de María, es un licenciado en música quien junto a su esposa Yolanda, se preocupó desde siempre por transmitir su pasión por este arte a sus cuatro hijos: Edgar, Carlos Julio, María Balvina y Angy Yamel. Juntos conforman hace más de una década el grupo ‘Complot’, una propuesta que fusiona ritmos latinos y autóctonos con música moderna.

La trayectoria artística de María inicia hace más de 20 años en Pasto en la orquesta ‘Magno y mi sonora’ fundada por su padre y que se convertiría en escuela para ella y sus hermanos. Aunque tuvo amoríos con la percusión, conoció el amor real hace diez años cuando empezó su romance con el trombón. Pese a que estudió licenciatura en informática en la Universidad de Nariño, la música nunca ha dejado de ser su prioridad, por ello decidió realizar una especialización en gerencia de empresas, productos y servicios para la música en la Universidad EAN porque además de trombonista, se desempeña como manager del grupo Complot.

Sus habilidades, sensibilidad y sabor para tocar el instrumento, la han llevado a demostrar su talento en países como República Dominicana, Perú, Ecuador y Colombia compartiendo escenario con grandes de la música latina como Gilberto Santa Rosa y las orquestas femeninas ‘Canela’ y ‘D’ Cache’; esta última de propiedad del ‘Caballero de la salsa’.

Los compromisos con ‘Complot’ los alterna con la puesta en marcha del proyecto ‘María Balvina Trombonista’, su propuesta como cabeza de grupo donde invita a conocidos artistas nacionales e internacionales a grabar vídeos en conjunto y mostrar dichas colaboraciones en las redes sociales. “La música es todo, es el don que Dios puso en mí para servir a la humanidad. La música es mi proyecto de vida, es mi alegría, mis ganas de levantarme y de trabajar cada día para sacar mi proyecto personal y familiar adelante. Al trombón lo considero el amor de mi vida, mi fiel compañero con el que puedo describir mis sentimientos”, expresa.

Su primer vídeo es un cover de la canción ‘Calle luna, calle sol’ interpretada inicialmente por Héctor Lavoe y Willie Colón, ídolo de María Balvina. En la realización de esta primera entrega participan  Alexander Pastrana como pianista, ‘Pacho’ Ocoro en el bajo, Moris Rodríguez y Juan Carlos Acosta en las voces, la  percusión está a cargo de Carlos Julio González, Jimmie Morales en las congas y Jaime Morales acompañando en el trombón a María Balvina González.

Con el apoyo musical de su hermano Carlos Julio, desea motivar a las mujeres dedicadas a la música a manifestar masivamente su talento. La articulación con los artistas que se han sumado a esta etapa de su carrera la ha nutrido musicalmente, tanto que han surgido nuevas oportunidades de mostrarse fuera de Colombia. “Soy agradecida porque ya tengo propuestas para empezar presentaciones en el extranjero, será algo que saldrá muy lindo”.

En dichas presentaciones estará acompañada por el resto de los González Villagómez porque nunca ha pensado dejar la empresa que con tanto esfuerzo, música y pasión les ha costado cimentar. Esa que les ha servido para proyectarse en solitario y en conjunto, donde a pesar de tener las diferencias normales que existen entre familia y compañeros de causa, comparten y se armonizan como uno solo.

La salsa es su gran pasión, de ésta, de la influencia de su padre y del recorrido con diferentes agrupaciones pertenecientes a este género musical nació la idea de mostrar su faceta como trombonista. Ahora, sin que ella se lo hubiera esperado la gente la sigue y comparte sus vídeos donde junto a su familia y a los músicos representativos de la salsa pone a gozar a los salsomanos del mundo.

El número de personas que desean verla en vivo sigue en aumento y ella quiere regalarles y regalarse ese privilegio, sabe que no es fácil pero quiere darse la oportunidad de recorrer tantas tarima como le sean posibles, no le teme al reto, total tiene la confianza de tener siempre a su lado a ese compañero inseparable que le ha dado la alegría de cosechar amistades y cultivar un amor del cual no cree recibir infidelidades. 

 

Samny Sarabia

@SarabiaSamny

Fuente: Panorama Cultural

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